No te pedimos tu nombre, tu correo ni tu teléfono, y no te identificamos entre una visita y la siguiente. No creamos una cuenta tuya ni un perfil.
Cuando abres el enlace de una pieza, el sistema registra una apertura con estos datos técnicos:
- la fecha y la hora;
- qué pieza se usó (cada placa o llavero tiene su identificador);
- si llegaste acercando el teléfono (NFC) o escaneando el código (QR);
- a dónde te llevó el enlace en ese momento;
- el tipo de navegador y sistema operativo que reporta tu teléfono, y la página desde la que llegaste, si tu navegador la envía;
- una ubicación aproximada a nivel de país, estado y ciudad, que nuestro proveedor de alojamiento estima a partir de tu conexión.
Tu dirección IP completa no se almacena. Se procesa durante un instante para estimar esa ubicación aproximada y para evitar que alguien infle los números con un programa, y en esa misma operación se transforma en un valor que no permite recuperarla y que solo vive en memoria por un tiempo breve. Nuestra base de datos no tiene un lugar donde guardarla.
Esta información sirve para una sola cosa: que el negocio dueño de la pieza vea cuántas veces se abrieron sus enlaces, cuándo y por qué vía (NFC o QR). El tipo de dispositivo y la ubicación aproximada se guardan junto con cada apertura como parte de ese registro. Es un conteo, no un perfil: una apertura no dice quién eres ni qué hiciste después.
Si el enlace te lleva a la página del negocio dentro de tapgo.mx (su TapGo Page) o a la página de su Wi-Fi, esas páginas se sirven desde nuestro sitio y les aplica lo que dice más abajo sobre analítica de visitas. Si te lleva a Google, WhatsApp, Instagram o cualquier otro sitio, sales de TapGo y desde ahí aplica el aviso de privacidad de ese sitio, no este.